Causas antropogénicas

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Existe una evidencia científica abrumadora de que los importantes cambios climáticos que se están produciendo en la actualidad se deben a causas antropogénicas. Aunque las causas naturales antes mencionadas pueden ayudar a explicar las variaciones históricas del clima, éstas no pueden dar cuenta del drástico calentamiento que la Tierra ha experimentado desde la década de 1950. Como se señaló en el informe del IPCC de 2007, “la mayor parte del aumento observado en las temperaturas medias mundiales desde mediados del siglo XX es muy probable que se deban al aumento observado en las concentraciones antropogénicas de gases de efecto invernadero”.

Figura 13. Diagrama del ciclo del carbono. Los números blancos entre paréntesis indican la cantidad de carbono (en gigatoneladas) que se almacena en los depósitos de carbono como los océanos, la atmósfera y la tierra. Las flechas indican el movimiento del carbono entre los diferentes depósitos. Los números amarillos son flujos naturales de carbono y los rojos son contribuciones humanas en gigatoneladas de carbono por año.1

Recapitulando

Si quieres ver de nuevo la fotosíntesis, regresa al Capítulo de Energía

El gas de efecto invernadero emitido a la atmósfera en la mayor cantidad, debido a la actividad humana, es el dióxido de carbono. El carbono circula naturalmente a través de los océanos, la tierra, la biosfera, y la atmósfera (Figura 13). En la atmósfera, el carbono está presente principalmente como gas de dióxido de carbono (CO2). El dióxido de carbono se libera a la atmósfera de fuentes naturales tales como plantas, microbios, y la respiración animal. Por otra parte, el dióxido de carbono se absorbe fuera de la atmósfera a través de sumideros naturales, como el proceso de fotosíntesis utilizado por las plantas y las algas. A través de este ciclo natural, la cantidad de CO2 liberada mediante la respiración equilibra la cantidad consumida por la fotosíntesis. De esta manera, la atmósfera no acumula demasiado CO2 ni se agota el CO2. Aquí, la cantidad de CO2 liberado a través de la respiración equilibra la cantidad consumida por la fotosíntesis.

Figura 14. El artista Philip James de Loutherbourg pintó el cuadro Coalbrookdale by Night en 1801. Éste representa un ejemplo de las emisiones de carbono durante la Revolución Industrial, en este caso emanadas de los hornos de fundición de hierro “Bedlam” de la empresa inglesa Coalbrookdale1

  • 1.

    Philip James de Loutherbourg [Public domain or Public domain], via Wikimedia Commons

Sin embargo, como vimos en el Capítulo de Energía, desde la Revolución Industrial los seres humanos han extraído grandes cantidades de recursos de la corteza terrestre basados en el carbón, como la madera, la turba y los combustibles fósiles (Figura 14). Los combustibles fósiles, como el carbón, el petróleo y el gas natural, se crean a partir de acumulaciones, durante millones de años, de compuestos orgánicos de plantas y animales en descomposición, que enterradas, se han transformado gradualmente

Una vez extraídos, los humanos queman estos recursos como combustible. El carbono que se emite como resultado de quemar estos combustibles reacciona con el oxígeno que se produce naturalmente en la atmósfera y libera tanto calor como dióxido de carbono en un proceso denominado reacción de combustión.La cantidad de dióxido de carbono agregado a la atmósfera mediante las reacciones de combustión excede por mucho la capacidad de las plantas y las algas oceánicas para absorber a través de la fotosíntesis. Esto lleva al ciclo natural de carbono significativamente fuera de equilibrio.

Por ejemplo, la concentración atmosférica de CO2aumentó de 280 ppm (partes por millón) en 1850 a más de 400 ppm en 2014 (un aumento de 30%), porque el dióxido de carbono aumentó en la atmósfera a través de las emisiones de combustibles fósiles más rápido de lo que fue eliminado por las plantas y algas. El nivel máximo de dióxido de carbono para que la Tierra mantenga el equilibrio entre sus muchos sistemas y procesos naturales es menor de 350 ppm. Esto se conoce como el “punto de inflexión”.

Figura 15: Aumento en CO2 ppm desde 2005. 1

Preguntas para considerar

Imagina que estás hablando con un amigo que está convencido de que el cambio climático global tiene causas naturales y que las acciones humanas no han contribuido significativamente a este fenómeno.

¿Qué evidencia científica podrías ofrecer para desafiar el punto de vista de tu amigo?

Si tu amigo no acepta tus pruebas científicas, ¿qué otro punto considerarías a continuación para tratar de ayudar a tu amigo a comprender el problema del cambio climático global?

La quema de combustibles fósiles no es el único impulsor antropogénico del cambio climático global. Como se señaló anteriormente en la exposición de los gases de efecto invernadero en esta sección, el cambio climático también se ha acelerado por las prácticas agrícolas industriales y la deforestación. De hecho, las prácticas agrícolas industriales producen más emisiones de gases de efecto invernadero que cualquier otra actividad humana. Además, la deforestación está relacionada, en gran medida, con la agricultura industrial para expandir las tierras cultivadas.