En la sección de Energía y Ciencia, aprendimos que hay muchas ventajas en el uso de las fuentes de energía renovables en lugar de las fuentes de energía no renovables. La sección de Ciencia enfatizó que, a diferencia del carbón, petróleo o gas, las energías renovables del Sol, el viento, el agua y la geotermia son

  • Limpias: El uso de energías renovables reduce las emisiones de carbono (CO2)
  • Accesibles: La mayoría están disponibles en todo el mundo
  • Abundante: Juntas, el suministro es inagotable
  • Sostenibles: Pueden apoyar los ecosistemas y garantizar la disponibilidad futura

Los beneficios de las energías renovables son claros. Sin embargo, aproximadamente 80% de la energía que los seres humanos utilizamos en todo el mundo, proviene de fuentes no renovables ambientalmente destructivas. Hay muchas razones por las cuales este es el caso, por ejemplo:

  • Los sistemas económicos y políticos en el mundo desarrollado profundamente arraigados en el uso de combustibles fósiles
  • Los hábitos de vida de las personas en el mundo desarrollado que están determinados por estos sistemas económicos y políticos y gastan grandes cantidades de energía no renovable
  • La necesidad de millones de personas que viven en la pobreza en el mundo subdesarrollado que queman biomasa (especialmente madera) para obtener energía

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Para una descripción completa del lenguaje de desarrollo, dale un vistazo a este artículo publicado por el Banco Mundial.

Utilizamos el término “desarrollo” porque actualmente es el lenguaje más utilizado para diferenciar naciones ricas de países pobres. Resumiendo, podemos decir que, cuando utilizamos el término, “desarrollo” nos referimos a la calidad de vida que se pone a disposición de los seres humanos en una sociedad y el nivel de crecimiento económico de esa sociedad. Los países del mundo desarrollado son ricos en recursos y comercio y ofrecen una calidad de vida que brinda fácil acceso a la educación y a la atención médica, a las oportunidades de empleo, disponibilidad de aire limpio y agua potable, seguridad frente a la amenaza del delito, y así sucesivamente. Mientras que los países subdesarrollados son pobres y la mayoría de los ciudadanos no tiene acceso a las necesidades humanas más básicas, como refugio, agua potable y aire limpio.

Energía y seres humanos: una breve historia

El surgimiento de la energía industrializada

Los seres humanos han quemado carbón para obtener energía térmica a pequeña escala desde la antigüedad. Pero no fue sino hasta el siglo XVIII, al comienzo de la Revolución Industrial en Europa, que se crearon tecnologías energéticas con la capacidad de consumir una cantidad ilimitada de carbón como fuente de energía (como la máquina de vapor). Como resultado, la extracción y el uso de combustibles fósiles se expandió por toda Europa, cambiando las vidas de las personas que allí vivían. Esta adopción de la tecnología en toda la sociedad y el uso de combustibles fósiles para la energía dieron lugar a lo que llamamos el “mundo moderno”. Desafortunadamente, a mediados del siglo XIX, el uso generalizado del carbón y otros combustibles fósiles creó problemas de contaminación del aire y del agua en Europa.

El carbón, que se muestra aquí en sus formas nativa y procesada, es el primer combustible fósil que los seres humanos descubrieron como fuente de energía. 2

Mientras que Europa estaba produciendo inicialmente esta nueva tecnología de combustibles fósiles durante el siglo XVIII, la economía de los Estados Unidos todavía estaba enraizada en fuentes de energía orgánica y renovable. Sin embargo, a fines del siglo XIX, la industria del carbón de los Estados Unidos se había convertido en la más grande del mundo, alimentada por minas de carbón construidas en las Montañas Apalaches, a través de las praderas del Medio Oeste y en las Montañas Rocosas.

Regiones mineras del carbón en los Estados Unidos en 2010. 3

Este desarrollo fue un triunfo industrial que posicionó a Estados Unidos como potencia mundial por primera vez en la historia. También fue un desastre ambiental. Unos pocos años después de desarrollar la mayor industria del carbón en el mundo, Estados Unidos enfrentó los mismos problemas de contaminación ambiental que se habían vuelto comunes en Europa.

Una fotografía de 2013 de Shanghai, China al mediodía que muestra la contaminación del aire emitida por las centrales eléctricas de carbón de China. 4

A principios del siglo XX, muchos creían que el agua, el aire y hasta los pulmones humanos podían purificarse de los contaminantes emitidos por los combustibles fósiles. Sin embargo, en el siglo XXI esta idea equivocada se ha desvanecido por completo ante la erosión del suelo, la precipitación de lluvia ácida y la materia particulada, la propagación de gases de efecto invernadero y productos químicos tóxicos; la contaminación del aire y el agua y el calentamiento de la atmósfera, todo causado por el consumo de combustibles fósiles a gran escala.

En 2014, el número de muertes humanas debido a la contaminación del aire emitida por el uso de combustibles fósiles en China se estimó en 670.000. También se estima que en Estados Unidos aproximadamente 20.000 personas mueren prematuramente cada año debido a la contaminación de combustibles fósiles. Además, las estimaciones mundiales sitúan la tasa global de mortalidad causada directamente por la quema de combustibles fósiles en 3.1 millones de personas por año. 1

Cambio de energía no renovable a energía renovable

Hoy en día, el principal desafío con respecto a la energía es cómo hacer el cambio necesario de la energía no renovable a la energía renovable, un cambio que hace mucho tiempo se debió hacer. Como se señaló anteriormente, este desafío no es únicamente una cuestión de cambiar las tecnologías energéticas. También es una cuestión de cambiar los sistemas sociales y los hábitos de estilo de vida. Los patrones de vida dominantes, tanto individuales como institucionales, que han existido durante doscientos años en los países desarrollados tendrán que cambiar.

El cambio a la energía renovable requerirá que los gobiernos nacionales y las organizaciones internacionales desarrollen y apliquen nuevas regulaciones energéticas. Las empresas deberán hacer que su valoración y uso de la energía sean transparentes y agregar los “costos externos” del impacto ambiental a su Método de Triple Contabilidad (llamado Triple Bottom Line Accounting, ver la figura a continuación). Las personas (especialmente en los países desarrollados) necesitarán descontinuar los hábitos de vida que desperdician energía.

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“El Método de Triple Contabilidad” (TBL por sus siglas en inglés), es un método de contabilidad completa que expande el cálculo de pérdidas y ganancias de una empresa más allá de los costos laborales y materiales (costos económicos) a los costos de asegurar la equidad social en las prácticas comerciales y el impacto del producto (costos sociales) y los impactos de las operaciones comerciales en los recursos naturales (costos ambientales). Lee más sobre las posibilidades y dificultades de la contabilidad TBL. 5

Desafortunadamente, los hábitos de vida profundamente arraigados pueden ser difíciles de cambiar. Hoy en día, en los países desarrollados, los generadores de combustibles fósiles producen una enorme cantidad de energía insostenible a un costo de mercado relativamente bajo. En la fase de transición de energía insostenible a energía sostenible, muchas personas (especialmente en países desarrollados) tendrán que reducir su consumo de energía y pagar más por la energía que utilizan.

Además, no sólo son las personas las que se resisten a hacer cambios en el estilo de vida, sino también las instituciones políticas y económicas, que normalmente favorecen una rutina estable sobre la transformación. En todos los niveles, el cambio puede ser amenazante y difícil. Se requiere que reconsideremos nuestras prioridades, miremos nuestros valores fundamentales y tomemos decisiones serias. En otras palabras, un cambio significativo en las fuentes de energía, su uso y la política obliga a las instituciones y personas a enfrentar problemas éticos. El Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz afirma en su documento Energía, Justicia y Paz (en lo sucesivo, EJP): “Las transformaciones energéticas nunca son actividades éticamente neutrales”

A medida que sigamos considerando las cuestiones éticas que surgen por la energía, recuerda la pregunta planteada al final del estudio de caso “El Hierro” desde el comienzo de este capítulo:

  • ¿Qué contribución aportan los principios morales, los objetivos y las virtudes de Sanando la Tierra a nuestros juicios éticos sobre la adquisición, el uso y la distribución de energía?

Recapitulando

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Para revisar las bases y normas de la ética ambiental de Sanando la Tierra, puedes regresar a la Introducción

Para abordar los desafíos éticos que surgen en la transición de energía no renovable a energía renovable, recordamos los tres fundamentos de la ética ambiental de Sanando la Tierra, los cuales afirman que:

  • El mundo natural tiene un valor intrínseco.
  • El mundo natural tiene un valor instrumental
  • El valor de la sostenibilidad ambiental equilibra los valores intrínsecos e instrumentales de la naturaleza.

La energía del sol es un valor intrínseco sobre la tierra. La energía solar (junto con los respiraderos hidrotermales) es lo que hace posible la vida biológica en la Tierra. Al activar los procesos vivificadores del planeta, el Sol permite que las plantas crezcan, la lluvia caiga y el viento sople. Si la comida, el agua y la atmósfera son valiosos en sí mismos, su fuente de energía también es intrínsecamente valiosa.

Como es obvio, por nuestra capacidad de leer las palabras en una computadora, portátil, tablet o celular, la energía tiene valor instrumental. Utilizando las energías del sol y la tierra, los seres humanos han construido civilizaciones e imperios. La cultura de las redes sociales y del sistema económico del mundo actual es fruto de la imaginación humana y de la energía de la naturaleza a la vez. El valor de sostenibilidad nos pide usar la energía de la tierra mirando hacia adelante. ¿Cómo podemos aprovechar las energías de la tierra y el sol en formas que conserven y protejan la tierra, la vida silvestre, y las comunidades humanas?

Los valores intrínseco e instrumental, junto con el valor de sostenibilidad ambiental, son los fundamentos morales para normas éticas más específicas que nos guían en nuestra consideración moral de la energía. En el contexto ético de Sanando la Tierra, las normas están expresados en tres formas: principios, metas, y virtudes.

Principios morales y energía

Como expresión de nuestra obligación moral sobre el cuidado de la creación, estamos llamados a recurrir a energías de la naturaleza que no agoten las fuentes de energía no renovables, sin impedir ni dañar las fuentes renovables.

El Solar Electric Light Fund (SELF) es una organización sin fines de lucro dedicada a diseñar sistemas de energía solar para personas que viven en la pobreza energética. SELF es un firme defensor del derecho a la energía. 10

El desafío de la transición a fuentes de energía sostenibles en todo el mundo es una cuestión de derechos humanos. Así como los seres humanos tienen derecho a las necesidades básicas de la vida, como el techo, la comida, etc., todas las personas también tienen el derecho moral de acceder a la energía que necesitan para la vida. Sin embargo, los gobiernos nacionales de todo el mundo aún deben convertir este derecho moral en un requisito legal. Por ejemplo, 18% de la población mundial vive actualmente sin electricidad. El reconocimiento legal del derecho a la energía orientaría la ayuda extranjera y los proyectos nacionales de infraestructura hacia una distribución más justa de los recursos energéticos para que todas las personas puedan tener acceso a la electricidad (así como a las otras formas de energía que necesitan).

Con este fin, el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, nombró el periodo 2014-2024 como la Década de la Energía Sostenible para Todos. A lo largo de esta década, la ONU alienta a los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales a hacer que la energía renovable y sustentable esté disponible para más personas. Un proyecto incluido en este esfuerzo es el “marco de seguimiento global”, que reúne datos de referencia sobre la disponibilidad de la energía de todo el mundo y proporciona actualizaciones cada dos años sobre las tendencias en el acceso a la energía.

Desde una perspectiva moral, la energía también se considera un bien común; es decir, un poder que permite a los “grupos sociales y sus miembros individuales un acceso relativamente completo y fácil para su propia realización”. 6  Además, el documento de Energía, Justicia y Paz (EJP) declara:

El acceso a la energía, a las diversas fuentes de energía o recursos energéticos, así como a todos los demás recursos naturales, es una de las condiciones para la realización actual del bien común. 7 
Los principios morales, los objetivos y las virtudes discutidos en esta sección se detallan en el documento de 2013 del Pontificio Consejo Católico Romano para la Justicia y la Paz titulado “Energía, Justicia y Paz: Una reflexión sobre la energía en el contexto actual de desarrollo y la protección del medio ambiental”. 11

Si bien una persona, empresa o institución estatal puede poseer legalmente una fuente de energía (como una mina de carbón, una represa hidroeléctrica o un parque eólico), la propiedad solo se considera moralmente legítima cuando el uso de esa energía no perjudica a los seres humanos ni destruye la sostenibilidad de otras especies vivientes.

Como hemos observado en los capítulos de Biodiversidad y Recursos Naturales, el bien común se basa en el principio moral del destino universal de los bienes terrenales. De acuerdo con este principio, la energía tiene un “destino universal”, que debe ser utilizado por todas las personas, porque es un requisito fundamental para la vida. Sin embargo, el principio moral del destino universal de los bienes puede entrar en conflicto con los intereses económicos de individuos o naciones que no reconocen que el concepto de “propiedad privada” fue creado por intereses políticos y sociales. Por tanto, aunque los seres humanos han creado métodos sociales para legalizar la propiedad privada de la tierra y los recursos naturales, el EJP nos dice que “cualesquiera que sean las formas de propiedad, adaptadas a las instituciones legítimas de los pueblos, según circunstancias diversas y cambiantes, siempre se debe prestar atención al destino universal de los bienes terrenales”. 8 

Imagina que el aire que respiramos pudiera ser propiedad privada. Si tú no fueras el propietario del aire privado, entonces tendrías que comprarlo o alquilarlo a alguien que lo haga. Imagina además que el propietario que te vende el aire para respirar decide aumentar el costo del aire a un precio que no puedes pagar. ¿Qué te pasaría? ¿Cómo obtendrías el aire que necesitas para respirar? Tendrías que buscar aire menos costoso para la venta o alquilar aire de un propietario privado (que muy probablemente te cobre intereses). Sin aire, los seres humanos (así como otros organismos que dependen de elementos de la atmósfera de por vida) se sofocarían y morirían.

En el escenario anterior, podemos reconocer que la decisión del propietario de elevar el costo del aire a un precio inaccesible para sus clientes es moralmente reprensible. El aire, como la energía, tiene un destino universal; debe estar disponible para todos porque la vida depende de ello. Permitir la propiedad del aire sólo estaría moralmente justificado si esa propiedad hace que el aire sea más accesible (que cuando no es propiedad) para quienes lo necesitan. En el caso del propietario anterior ocurre todo lo contrario, el propietario hace que el aire sea menos accesible para las personas que lo necesitan al aumentar el costo a un precio inaccesible.

La propiedad moral de la energía, ya sea por parte de individuos, municipalidades, empresas o Estados, debe combinar un beneficio justo para el propietario con un esfuerzo sincero por mejorar la distribución de energía limpia para la comunidad. Como lo afirma la Conferencia de los Obispos Católicos de Estados Unidos en sus Reflexiones sobre la crisis Energética: “La energía es una herramienta para satisfacer las necesidades humanas esenciales. Ninguna política energética es justa si no satisface estas necesidades”. 9 

Antes de avanzar al siguiente principio, tal vez quieras leer sobre la venta internacional de aire en China. La crisis de contaminación del aire es tan grave que, algunos días, la gente no puede ver su propia mano a centímetros de sus ojos. Algunas personas lo llama un ‘airepocalipsis’. ¿En este caso, está bien comodificar el aire? Tal vez quieras analizar esta historia con tus amigos y familia.

El principio moral de la opción preferencial por los pobres nos llama a encontrar formas de garantizar que la energía esté disponible para los seres humanos que la necesitan para sobrevivir. Se estima que más de tres mil millones de personas en el mundo dependen de la biomasa tradicional, como la leña, para la preparación diaria de alimentos y el calentamiento (esto es un poco menos de la mitad de la población mundial). Además, se estima que 1.2 mil millones de personas en el mundo viven sin electricidad. Incluso cuando hay electricidad disponible, millones de personas no pueden comprarla.

En la siguiente sección usaremos la virtud de la justicia como un lente a través del cual podemos examinar con mayor profundidad la vasta desigualdad entre la abundancia de energía en los países desarrollados y la pobreza energética experimentada en el mundo en desarrollo. Las políticas desarrolladas para abordar la igualdad energética también deben observar el principio de subsidiariedad; es decir, las organizaciones nacionales e internacionales deben estar preparadas para brindar ayuda energética (subsidio) a las comunidades locales, pero al hacerlo no restringen ni impiden la capacidad de las unidades sociales más pequeñas de tomar iniciativas energéticas ambientalmente racionales por sí mismas.

Preguntas para considerar

Imagina nuevamente que vives en un mundo donde el aire que respiras está sujeto a la propiedad privada (ya sea por individuos, grupos o instituciones gubernamentales). En este caso, imagina que posees todo el aire de tu comunidad. Al vender el aire que le pertenece a tus vecinos, obtienes un ingreso que te respalda cómodamente y a tu familia.

  • Supongamos que un adulto en tu comunidad no puede trabajar debido a la aparición de una enfermedad grave. Por tanto, este vecino ya no tiene dinero para pagar por el aire que respira. ¿Qué harías con este cliente? ¿Qué principios morales guiarán tu decisión?
  • Imagina que la fábrica que emplea a la mayoría de las personas de tu comunidad redujo la producción y, por tanto, despidió a 50% de los trabajadores. A los que no fueron despedidos se les redujeron las horas a tiempo parcial. Como resultado, la mayoría de las personas en tu comunidad ya no pueden pagar el precio de venta que cobra por el aire. Sin aire, tus vecinos morirán. Sin embargo, sin las compras de tus vecinos para proveer tus ingresos, no podrás mantener cómodamente a su familia. ¿Qué harías? ¿Qué principios morales guiarán su decisión?

Objetivos morales y energía

Si no estamos tomando en serio los principios morales del bien común, el destino universal de los bienes y la opción preferencial por los pobres, tenemos el desafío de desarrollar objetivos que honren estos principios. El objetivo moral irrevocable de Sanando la Tierra es proponer formas de hacer que las fuentes de energía renovables y sostenibles estén disponibles para todas las personas (es decir, proponemos una justicia energética para todos). Como señaló el Papa Francisco en su encíclica Laudato Si, “Sabemos de la tecnología basada en el uso de combustibles fósiles altamente contaminantes, especialmente el carbón, pero también el petróleo y, en menor medida, el gas, debe ser reemplazada progresivamente sin demora”. 12 

Para trabajar hacia esta meta de justicia energética para todos, debemos utilizar diferentes enfoques. Un enfoque para lograr la justicia energética para todos se centra en la corrección inmediata de la disparidad de la riqueza actual que existe entre individuos (o grupos de personas). El objetivo principal de este enfoque es ayudar a los pobres a acceder, lo antes posible, a la energía que necesitan. Para la mayoría de los países, especialmente en el mundo en desarrollo, la urgencia moral de esta tarea requerirá transitoriamente combinar el uso de energías renovables y no renovables con el fin de llevar energía a las personas que viven en la pobreza lo más rápido posible. Sin embargo, para que este enfoque sea solamente una solución a corto plazo para el problema general de la justicia energética, se deberá hacer una transición rápida hacia el uso de energías renovables, para suspender, tan pronto como sea posible el uso de formas de energía no renovables.

De acuerdo con el documento Energía Sostenible para Todos de las Naciones Unidas, analizado anteriormente, el año 2030 es la fecha límite para hacer que la energía sea accesible para todas las personas en todo el mundo. Se estima que 55% de la nueva electricidad necesaria para cumplir con este objetivo deberá provenir de fuentes de mini-red y fuera de la red. El resto deberá proceder de la expansión de la red eléctrica nacional.

Persona inspiradora

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Profundamente preocupada por los efectos ambientales de la energía no renovable, la estudiante de preparatoria Beth Rickard fundó un programa de Conservación y Energía Renovable (CARE) en su escuela en Arcata, California. El programa organizó presentaciones escolares y comunitarias sobre energía renovable, brindó información sobre cómo instalar paneles solares y brindó sesiones de capacitación sobre cómo realizar auditorías de energía en el hogar. Su escuela cuenta ahora con un 36% de energía solar, y 50% del dinero que las escuelas ahorran en costos de energía se destina a CARE para ampliar sus programas. Lee más sobre esta heroína adolescente de la energía. 14

El logro de la meta de la ONU de acceso a la energía para todos en 2030 también se ve desafiada por quienes se oponen al uso continuo de recursos no renovables para proporcionar energía a quienes carecen de ella. Dichos opositores creen que el desarrollo de tecnologías de energía renovable se detendrá si el acceso a la energía para todos (independientemente de su fuente) es el único foco de la acción de la justicia energética.

Por ejemplo, algunos científicos argumentan que tendremos que seguir dependiendo del gas natural como fuente de energía durante la transición de la dependencia de las fuentes de energía no renovables a las renovables. En este caso, el gas natural serviría de “puente” durante la transición de las fuentes de energía utilizadas por las redes eléctricas nacionales del mundo. Sin embargo, otros científicos y ecologistas temen que la construcción de una infraestructura de gas natural que pueda satisfacer nuestras necesidades de energía, mientras se lleva a cabo la transición, desviará la atención y la acción del desarrollo de tecnologías de energía renovable, que es lo que hará que la transición se aleje de las posibles fuentes de energía no renovables. A la luz de esta preocupación, una transición equilibrada debe mantener el impulso hacia las tecnologías de energía renovable mientras se aborda la desigualdad energética inmediata con una combinación de fuentes de energía renovable y no renovable.

Lee este documento sobre los pros y los contras del gas natural como un puente hacia un futuro de energía renovable.

Este es un buen ejemplo de cómo debemos sopesar el valor de nuestro objetivo moral con el valor de los medios a través de los cuales alcanzamos este objetivo. Hacer juicios morales sobre fines y medios puede ser difícil. Este es un debate importante y complejo, pero que debe estar basado moralmente en el objetivo final de poner a disposición de todas las personas fuentes de energía renovables y sostenibles.

Consciente sobre las dos vías hacia la disponibilidad de energía y la sosteniblidad, el Pontificio Consejo Consejo para la Justicia y la Paz de la Curia Romana pide un “nuevo paradigma de la energía” en EJP. Este paradigma busca el “desarrollo sostenible de los sistemas energéticos” para todas las personas. 13 EJP explica además que el objetivo del acceso universal a la energía renovable debe:

  • Establecer alguna forma de gestión de la economía energética y las finanzas
  • Fomentar un comportamiento sostenible en el uso de energía por parte de organismos públicos y privados, y por la sociedad civil en general

Preguntas para considerar

Piensa qué actividades son las que más te gustan. ¿Alguna de estas actividades depende de la energía eléctrica? Si es así, ¿cómo? Si no es el caso, ¿por qué no?

A medida que te vas haciendo adulto, ¿crees que usarás más o menos energía eléctrica de la que usas ahora? Explica tu respuesta

¿Cuáles son tus metas morales respecto a la energía?

Virtudes morales y energía

A diferencia de los principios morales que estamos llamados a honrar, y de los objetivos morales que se nos insta a perseguir, las virtudes morales son cualidades de carácter interno que tenemos el desafío de desarrollar en nuestra vida cotidiana. En 1990, la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos declaró que “el bien común, tanto nacional como global, requiere que nosotros, como individuos, hagamos sacrificios relacionados con el uso de energía”. 15 

La voluntad de hacer sacrificios por el bien común es una virtud moral. Sin embargo, hacer sacrificios individuales por el bien común entra en conflicto con otros valores mantenidos por muchas sociedades desarrolladas, como la ganancia de capital individual y los cómodos estilos de vida que dependen en gran medida de formas de energía no renovables. Por tanto, la voluntad de hacer sacrificios individuales para lograr el objetivo de acceso a energía renovable para todos también puede requerir valor frente a la oposición.

Hacer un sacrificio por el bien de los demás también es un acto de generosidad.

La acción basada en las virtudes del valor y la generosidad nos son familiares a todos; piensa en los padres que hacen sacrificios todos los días por el bien de sus hijos, o en los soldados que dan sus vidas por las vidas de otros hombres y mujeres. Incluso en los negocios y el comercio, los empleados a menudo trabajan horas extras no pagadas en beneficio de sus empresas. Las personas que viven en países desarrollados y practican la conservación de la energía también están haciendo un sacrificio por el bien común de la familia humana y de la Tierra misma. De esta manera, todos podemos practicar las virtudes morales del coraje y la generosidad.

Algunos pueden considerar tales acciones no como valentía, pero sí como expresiones de templanza; es decir, actos de valentía en el consumo de energía. Vivir de una manera que se guía por el uso moderado de la energía es lo opuesto a lo que el Papa Juan Pablo II llamó una vida de “consumismo absoluto”. 16 

Mirar en detalle

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Mira La historia de las cosas, un video de 20 minutos que expone la parte interior de los patrones de producción y consumo insostenibles y los problemas sociales que causan. Para obtener más información sobre el proyecto detrás de este video, visita la página web de Story of Stuff.

Los seres humanos que “absolutizan” el consumismo (consumo de bienes materiales y servicios) definen su felicidad personal de acuerdo con la cantidad de bienes materiales que pueden adquirir, acumular y consumir. Nadie nace con esta definición de felicidad. Se debe enseñar a valorar la conservación de la energía, sobre otras cosas, como la riqueza y la acumulación de bienes.

En el mundo desarrollado, abundan los negocios con campañas de mercadotecnia de productos, vehementes en sus esfuerzos por convencernos de que la felicidad se encuentra en el consumo y la acumulación de bienes materiales. Esta perspectiva persuasiva, pero vacía, conduce a un proceso de consumo de energía de la Tierra en constante desperdicio.

Junto con la templanza, la virtud moral de la prudencia también advierte contra el despilfarro de energía enraizada en el consumismo ilimitado. Recuerda que usar energía de manera sostenible significa usar los recursos energéticos de una manera que conserve los ecosistemas y garantice que las generaciones futuras puedan satisfacer sus necesidades energéticas. La prudencia es la sabiduría de tomar medidas de precaución en el presente por el bien del futuro. 

Esta litografía Jesús in the Breadline de Fritz Eichenberg recuerda a los cristianos que las decisiones morales deben considerar la situación de los demás, especialmente de los pobres. 17

Las generaciones futuras no son las únicas personas que están ausentes desde la perspectiva de quienes buscan la felicidad a través del consumismo absoluto. Las personas que viven en la pobreza también se están perdiendo en esta perspectiva. Una persona que practica la virtud de la justicia siempre tiene a los demás, especialmente a los pobres, a la vista. La persona justa se pone en el lugar del otro para verificar si la vida del otro se ve degradada o no por sus acciones. Desde una perspectiva grupal, podemos ver que los estilos de vida de una pequeña fracción de la población total del mundo, consumen una parte desproporcionada de la energía de la Tierra, mientras que los pobres del mundo sufren indebidamente por este uso, viviendo en sociedades que sufren con ambientes naturales degradados y violencia política creciente debido a los escasos recursos energéticos.

La vida moral también incluye las virtudes de la gratitud y la bondad. En el caso de la energía, esto significa que las personas virtuosas reciben y usan la energía con gratitud, siempre conscientes de que es un don que hace posible toda la vida. Como destacó el Papa Benedicto XVI en su encíclica Caritas in veritate (Caridad en la verdad), “la gratuidad debe contribuir a la gestión basada en la solidaridad de este precioso don [de energía]”. Cuidar a los demás en vista de sus necesidades energéticas es una bondad enraizada en la solidaridad humana y la gratitud por el mundo natural.

Cuando el Papa Benedicto XVI habla del “don” de energía, el donante al que se refiere es Dios. En la tradición de la fe Católica, la gratitud es la respuesta adecuada a Dios por la bendición de la energía que da vida. ¿Cuál es la importancia espiritual de la energía en otras religiones del mundo? ¿Tiene la energía algún significado espiritual en tu vida? La siguiente sección sobre Energía y Espiritualidad te invita a explorar estas preguntas.

Preguntas para considerar

“Consumismo absoluto” es la frase que el Papa Juan Pablo II usó para describir un estilo de vida en el que una persona encuentra su identidad y propósito central en la adquisición interminable y cada vez mayor de bienes y servicios materiales. Si bien todos nosotros debemos consumir bienes materiales y servicios para vivir, el consumismo absoluto gasta grandes cantidades de energía.

  • ¿Qué signos buscarías para reconocer cuando alguien ha pasado del consumo moderado de bienes materiales al “consumismo absoluto”?
  • ¿Qué signos están presentes en la forma como utilizas la energía para identificar el “consumismo absoluto”?