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Lee el cuadro de mando de la campaña “Detrás de las marcas” de OXFAM que evalúa las políticas de algunas de las “10 grandes” empresas de alimentos y bebidas. ¡Comprueba cómo forman las puntuaciones en la misma página del sitio web!

Para los consumidores que pueden pagarlo, el sistema industrial de agricultura, pesca y procesamiento de alimentos de hoy en día ofrece una variedad de productos alimenticios que habrían sido inconcebibles hace 20 años. Un supermercado contemporáneo en Estados Unidos ofrece un promedio más de 38.000 productos. Muchos de estos artículos son propiedad de sólo 10 compañías mundiales de alimentos y bebidas: Associated British Foods (ABF), Coca-Cola, Danone, General Mills, Kellogg, Mars, Mondelez International (anteriormente Kraft), Nestlé, PepsiCo y Unilever. Estas empresas forman parte del sistema mundial de producción, procesamiento, distribución, consumo y desecho de alimentos industriales.

Uno podría pensar que los 450 millones de trabajadores asalariados en este sistema en todo el mundo se beneficiarían de la participación en esta lucrativa industria alimentaria. La realidad es que cerca del 60% de los trabajadores agrícolas y de la industria alimenticia en muchos países viven en la pobreza. Se estima que a nivel mundial el sistema alimentario industrial “emplea” a casi 130 millones de niños trabajadores entre las edades de 5 y 17 años.1 Sin apartar los ojos de esta situación inhumana, el Papa Francisco también agrega otro miembro a las filas de los pobres. “La Tierra misma, cargada y arrasada”, dice el Papa en Laudato Sí, “se encuentra entre los más abandonados y maltratados de nuestros pobres”.

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Puedes encontrar más fuentes de información sobre los efectos del sistema alimentario industrial en el medio ambiente y la salud de los Estados Unidos en el sitio web de la Union of Concerned Scientists y en el sitio web del U.S. PIRG

Desde la perspectiva de la ciencia ambiental, el costo ecológico de los alimentos industriales es alto. Este costo no está incluido en el precio de un alimento en el estante de un supermercado. Sin esta inclusión en el precio, muchos, si no la mayoría de los compradores de alimentos en países industrializados de alta tecnología, no son conscientes de los efectos negativos del sistema alimentario industrial al medio ambiente. Si se incluyeran los costos ecológicos en los precios de los alimentos, la mayoría de los consumidores probablemente comenzarían a comprar menos alimentos no nutritivos, desperdiciarían menos alimentos y (donde fuera posible) plantarían jardines y compostarían los restos de comida.

¿Cuáles son algunos de los costos ecológicos del sistema alimentario industrial? El espacio sólo permite breves comentarios sobre algunos de estos impactos. Citaremos algunas fuentes de información que pueden consultar para obtener más información sobre este tema en la sección Recursos Adicionales de este capítulo.

Impacto ecológico de la mecanización intensa

Junto con las primeras herramientas desarrolladas para la agricultura, seguidas luego por de la tracción animal, la actividad agrícola venía siendo de baja intensidad. Es el salto dramático en tamaño y escala de la mecanización durante y después de la Revolución Verde que ha llegado a amenazar el medio ambiente. Ya hemos tocado este tema en la discusión anterior que explora el desarrollo histórico de la agricultura. Lo que se puede agregar aquí son algunos ejemplos concretos de la intensificación de la mecanización y algunos de sus efectos ambientales. 

A big John Deere tractor
Figura 15. Hoy, John Deere Corporation vende una sembradora que mide 36.5 metros de ancho y puede plantar 48 hileras a la vez. 2

Un ejemplo se puede encontrar en la sembradora. Cuando funciona, una sembradora toma semillas individuales, las inserta en el suelo y las cubre con tierra. Una de las primeras sembradoras mecanizadas y tiradas por caballos fue desarrollada en 1701 por el inglés Jethro Tull. Para mediados del siglo XX, una sembradora típica tenía 2.75 metros de ancho, contenía 12 hectolitros de semillas y era arrastrada por un tractor de 1.542 kilos y 38 caballos de fuerza. Hoy en día, las sembradoras pueden ser de 24 a 36.5 metros de ancho, contener más de 800 hectolitros de semillas y ser arrastradas por un tractor de 15 toneladas y 400 caballos de fuerza (Figura 15). Tal salto de magnitud en un corto período de tiempo ha alterado profundamente la relación entre la agricultura y el mundo natural. 

Figura 16. El resultado de 150 años de agricultura industrial en Illinois, Estados Unidos. El lado izquierdo de la foto muestra la pérdida de más de 1 m de suelo superior en comparación con la tierra a la derecha donde el arado nunca entró. 4
Ambientalmente, este salto ha significado un aumento exponencial en el consumo y las emisiones de combustibles fósiles que han contribuido al cambio climático global. Al mismo tiempo, el gran tamaño y peso de estos equipos degrada la porosidad del área fértil del suelo a través de la compactación, un tema que analizamos en la sección anterior. Para utilizar eficientemente maquinaria tan grande, se debería aumentar el área que se está labrando. Sin embargo, los científicos estiman que casi toda la tierra cultivable de la Tierra (1.665 millones de hectáreas) está ahora bajo cultivo. La deforestación que ha acompañado a esta escala ha promovido la erosión del suelo a medida que el viento y los aguaceros fuertes arrastran grandes cantidades de suelo en las tierras de cultivo. Hoy, la erosión del suelo es el principal problema mundial (Figura 16). Y como Daniel Botkin y Edward Keller señalan en su libro Environmental Science, “se pierde más suelo en el año por causa de la erosión (alrededor de 26 toneladas métricas) de lo que se forma”. 3

Impacto ecológico del riego expansivo

El riego es la práctica de suministrar artificialmente agua a la tierra que naturalmente no tiene suficiente agua para sostener la producción de cultivos. El riego de baja intensidad ha existido desde los primeros días de la agricultura humana. Hoy, la mecanización ha creado un salto cuántico en el tamaño y la escala del riego (Figura 17). En muchas áreas, este salto ha creado problemas por la tierra que se hidrata y el agua que se utiliza.  

Photo shows different irrigation practices
Figura 17. Varios sistemas de riego por aspersión: (a) un sistema de riego por pivote, que utiliza aspersores a gran escala que irrigan los cultivos desde un lugar elevado; (b) riego por pivote central, también llamado riego por rueda hidráulica y círculo, un método en el cual los rociadores giran alrededor de un pivote ubicado en el centro de los cultivos que se riegan en un patrón circular; (c) un sistema de rociadores de tierra. 5

Los sistemas de riego a menudo se llevan a áreas donde el suelo es poco fértil, poco profundo, o donde el clima es demasiado frío o seco para posibilitar el crecimiento natural de las plantas. Como se explicó en el Capítulo de Agua, el agua es un solvente universal. Esto significa que el agua subterránea profunda suele ser rica en sales minerales disueltas como cloruro (Cl) o sodio. A medida que el agua de riego se evapora de los campos, las sales disueltas en el suelo quedan atrás y comienzan a acumularse. Este proceso de acumulación de sal en los suelos se llama salinización (Figura 18). Con el tiempo, la concentración de estas sales puede alcanzar niveles que reducen y eventualmente inhiben el intercambio catiónico y por consiguiente el crecimiento de las plantas. Hoy en día, la salinización es severa en muchas partes de Asia y está empezando a afectar la fertilidad del suelo en el oeste de Estados Unidos. 

Photo shows two examples of salinization
Figura 18. Salinización: una vista desde el suelo (izquierda) y una vista aérea (derecha). 6

El acuífero Ogallala bajo las Grandes Llanuras en Estados Unidos es una de las mayores fuentes de agua dulce en la Tierra. En algunos lugares, la profundidad del agua del acuífero excede los 330 metros. Desde la Segunda Guerra Mundial, el riego por pivote central a gran escala ha provocado que la tasa de extracción de agua del acuífero supere con creces la tasa de recarga. El acuífero Ogallala es recargado por la lluvia de las Grandes Llanuras. La tasa promedio anual de recarga de lluvia es de 2.5 centímetros. En comparación con la tasa de extracción anual actual de aproximadamente 60 centímetros por año, puede llegar un momento en que el Ogallala se seque. Hoy, el nivel del agua del acuífero en muchas áreas ha bajado 100 metros de su nivel previo al riego. Más de 30% de ese agotamiento ha ocurrido en los últimos 20 años. Algunos científicos estiman que a las tasas de extracción actuales, el Ogallala podría vaciarse en los próximos 50 años. En algunas áreas esto podría suceder antes, en otras áreas posiblemente más tarde (Figura 19). 7 El agotamiento total del acuífero Ogallala tendría un impacto ambiental devastador, sin mencionar el impacto en las personas que viven en las Grandes Llanuras, 82% de las cuales dependen del acuífero como fuente de agua.

Graphs that show changes in water levels in the Ogallala water aquafer
Figura 19. Niveles de agua del acuífero Ogallala en declive. 8

Impacto ecológico de la agricultura de monocultivos

En muchas áreas del mundo, la agricultura industrial ha logrado un mayor grado de eficiencia para cosechar y plantar que las formas tradicionales de agricultura al cultivar sólo una variedad de cultivos en una gran superficie de tierra. Esto se llama monocultivo agrícola (Figura 20). Desde un punto de vista ecológico, el beneficio eficiente a corto plazo de los monocultivos es derrotado en última instancia por el daño a largo plazo que causa al medio ambiente a través de la erosión del suelo, la compactación del suelo, el consumo de combustibles fósiles, el consumo de agua y los altos niveles de pesticidas y aplicación de fertilizantes. Ya hemos visto un ejemplo de estos efectos en el estudio de caso del aceite de palma en Guatemala que comenzó este capítulo. 

winter wheat
Figura 20. Monocultivo de trigo de invierno. 9

Lo que se puede agregar a los problemas ambientales de los monocultivos es el agotamiento acelerado de los nutrientes del suelo. Cada especie de planta requiere una proporción ligeramente diferente de micro y macro nutrientes. Plantar monocultivos en el mismo terreno año tras año agota los nutrientes del suelo. Esto requiere entonces altos aportes de fertilizantes químicos para mantener un alto rendimiento del cultivo.

To show the destruction of cabbage by insects and other pests.
Figura 21. Daño extenso hecho a la col por las larvas de la polilla de la col. 10
Debido a que los monocultivos carecen de diversidad, son especialmente propensos a ocasionar la ruptura del equilibrio dinámico las poblaciones de insectos y microorganismos que se encuentran en los sistemas naturales y agroecológicos, los llamados brotes de plagas (Figura 21). Las insectos, que se orientan por los olores de los cultivos que les resultan más atractivos, pueden localizar fácilmente sus plantas hospederas cuando estas crecen en grandes monocultivos. Esto proporciona a los insectos un suministro de alimentos casi ilimitado. Como resultado, se empieza a usar pesticidas e insecticidas para controlar los efectos negativos en las poblaciones de insectos y microogranismos.

Impacto ecológico de pesticidas, insecticidas y herbicidas

Como vimos, los pesticidas se usan para controlar insectos, gusanos, hongos y plantas no deseadas o malezas en campos cultivados. Si bien algunos pesticidas se derivan de compuestos biológicos naturales, la mayoría de los productos utilizados hoy en la agricultura son productos químicos sintetizados que son perjudiciales para el medio ambiente. Muchos de estos productos fueron el resultado directo de desarrollos en armamento químico durante la Segunda Guerra Mundial. Como escribe Josh Tickell en su libro Kiss the Ground, “En los primeros siete años después de la guerra, se registraron unos diez mil pesticidas nuevos en el USDA [Departamento de Agricultura de los Estados Unidos]”. 11

Los insecticidas son un subconjunto de pesticidas utilizados específicamente para controlar insectos. Hay diez grupos químicos principales de insecticidas. Los más utilizados hoy en día incluyen organofosforados como el diazinón, organocloruros como el DDT y neonicotinoides como el dinotefurano. Otra forma de insecticida que se usa hoy en día es creada por la modificación genética de la biotecnología. Este método extrae genes de bacterias naturales del suelo como Bacillus thuringiensis (Bt) que producen proteínas insecticidas. Estos genes se incorporan a varias plantas de cultivo (como el maíz) para conferir protección contra los insectos herbívoros. El maíz genéticamente modificado (OGM), llamado maíz Bt, produce la proteína insecticida que es tóxica para ciertas especies de larvas de lepidópteros (polillas y mariposas) que generalmente se alimentan de maíz.

Mirando hacia el futuro

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Un insecto origniario de las Américas, cuya población creció de manera exponencial en la India, está amenazando su seguridad alimentaria. Leerás sobre esto en la próxima sección de Acción.

Los herbicidas, un subconjunto de agrotóxicos, son toxinas biológicas o químicas desarrolladas para matar las hierbas no deseadas que crecen entre los cultivos y compiten por los recursos de los cultivos. El herbicida más utilizado en el mundo hoy en día es el glifosato. El herbicida a base de glifosato más popular hoy en día es un producto de Monsanto Corporation, compañía comprada por Bayern en 2018, llamado Roundup. Roundup es altamente tóxico para todas las especies de plantas, la mayoría de las bacterias y Archaea, y es un carcinógeno conocido en humanos. Debido a que la alta toxicidad de Roundup mata tanto las malezas como los cultivos, Monsanto desarrolló un gen vegetal resistente al glifosato. Monsanto introdujo este gen en muchos cultivos, creando una semilla transgénica “Roundup Ready” que es resistente a las toxinas en Roundup. Hoy, Roundup puede transmitirse desde los aviones aplicadores de pesticidas para matar las hierbas no deseadas, dejando intactas las plantas de cultivo genéticamente modificadas.

Si bien los métodos de control biológico y productos de origen vegetal utilizados en la agricultura y agricultura orgánica son herramientas importantes para los agricultores, las variedades químicas y genéticas hechas por el hombre como Roundup y Roundup Ready constituyen serias amenazas para la salud humana y ambiental. Está bien documentado que la exposición a pesticidas por parte de los trabajadores humanos aumenta el riesgo de cáncer. La población general también adquiere este riesgo cuando consume alimentos que contienen residuos de pesticidas.

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Lee más sobre las abejas y el papel central que desempeñan en la producción de alimentos a través de la polinización. También puedes ver Qué sucede cuando mueren todas las abejas.

El uso de pesticidas también puede conducir a una resistencia desarrollada tanto en malezas como en insectos. Esto significa que las hierbas no deseadas en el cultivo o insectos en una población que se han vuelto resistentes a un pesticida dado pueden reproducirse exitosamente después de la aplicación del pesticida. Los organismos supervivientes transmiten los genes con resistencia a sus descendientes y, durante varias generaciones de plantas o insectos, el pesticida ya no es efectivo. Una respuesta común a este fenómeno es aplicar el pesticida en una concentración más alta o producir un pesticida aún más letal, aumentando por consiguiente el riesgo para la salud humana y ambiental.

Bumblebee getting pollen from a flower.
Figura 22. Los servicios de polinización de las abejas desempeñan un papel fundamental tanto en los cultivos como en los ecosistemas naturales, y muchas especies de plantas se extinguirían rápidamente sin la polinización. 12

Los insecticidas, especialmente los neonicotinoides, se han relacionado con la disminución de las abejas domésticas y las especies de abejas silvestres, una condición conocida como trastorno del colapso de colonias. Las abejas son polinizadoras de vital importancia. Su actividad de polinización es necesaria para más de un tercio de las plantas alimenticias de las que dependemos (Figura 22). Los herbicidas químicos también afectan directamente a los polinizadores, como las abejas y las mariposas. Muchas de las hierbas que crecen entre las hileras de cultivos son plantas con flores que suministran cantidades sustanciales de néctar y polen a los polinizadores, por lo que agregar herbicidas a estas plantas estresa aún más a los polinizadores al eliminar y envenenar su forraje.

Impacto ecológico de los fertilizantes químicos

Las enmiendas (o aditivos) del suelo, como el estiércol animal, el excremento humano o el material vegetal en descomposición, han sido durante mucho tiempo parte de las técnicas de cultivo humano porque aportan los nutrientes necesarios y aumentan la fertilidad del suelo. Hoy en día, el sistema alimentario industrial utiliza mezclas de nutrientes producidos sintéticamente, llamados fertilizantes químicos, para estimular el crecimiento de las plantas.

Las deficiencias de nitrógeno (N), el fósforo (P) y el potasio (K) son los elementos que podrían limitar el crecimiento de las plantas, por lo que la mayoría de los fertilizantes sintéticos contienen N, P y K en una proporción de 15: 1: 5, la misma proporción que estos elementos se encuentra en los tejidos vegetales típicos. El fósforo y el potasio provienen de la litósfera e históricamente han sido relativamente fáciles de obtener a través de la minería de superficie. Sin embargo, la mayor parte del nitrógeno en la Tierra que aún no está incorporado en los cuerpos de plantas o animales está contenido en la atmósfera en forma molecular conocida como N2, gas dinitrógeno. Aunque el gas dinitrógeno comprende 78% del aire que respiramos, no está biológicamente disponible para que las plantas lo absorban de esta forma. Por tanto, el nitrógeno debe “fijarse” en una forma que lo haga nutricionalmente disponible para las plantas, incluyendo el amoníaco (NH3+) y el nitrato NO3.

Uno de los desarrollos tecnológicos más importantes en la historia humana es la capacidad de convertir sintéticamente el gas nitrógeno en amoníaco. Este proceso fue inventado por el químico alemán Fritz Haber en 1910 y Carl Bosch lo expandió a escala industrial durante la siguiente década. Ambos químicos recibieron premios Nobel en ese momento por el enorme impulso al rendimiento de los cultivos que producía el fertilizante de nitrógeno barato. Hoy en día, el ciclo de nitrógeno de la Tierra está tan desequilibrado debido al proceso Haber-Bosch que muchos ríos, canales, lagos y lagunas están contaminadas con un exceso de fertilizante nitrogenado, lo que causa floraciones de algas nocivas y zonas muertas en todo el mundo. Este es otro ejemplo de las consecuencias imprevistas e involuntarias de soluciones tecnológicas en el sistema alimentario.

Recapitulando

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Para revisar información más detallada sobre el proceso de fijación de nitrógeno de Haber-Bosch, regresa a la sección de ciencia del capítulo de recursos naturales.

El proceso Haber-Bosch todavía se usa ampliamente para fertilizantes, produciendo aproximadamente 450 millones de toneladas de amoníaco anualmente, lo que excede en gran medida la cantidad producida a través de la fijación natural de nitrógeno. Si bien la disponibilidad adicional de nitrógeno sin duda ha permitido un aumento significativo en el rendimiento de los cultivos, nuestro uso excesivo de fertilizantes nitrogenados ha llevado a una sobreexplotación grave del límite planetario del nitrógeno.

Recientemente, los científicos han descubierto evidencia generalizada de un aumento en la deposición de nitrógeno atmosférico en áreas del mundo que no usan fertilizantes sintéticos localmente y parece no estar influenciado por el impacto humano. Este nitrógeno “extraño” se origina en el polvo de los campos fertilizados que se expulsa a la atmósfera y luego se deposita en continentes lejos de su fuente original. La deposición de formas biodisponibles de nitrógeno en regiones que una vez estuvieron limitadas por nitrógeno cambia significativamente la dinámica de la comunidad de plantas nativas. Esto puede conducir a la pérdida de importantes especies de plantas nativas que tenían una ventaja competitiva en las regiones con bajo contenido de nitrógeno, junto con la pérdida de insectos y otros animales que han evolucionado dentro de áreas bajas en nutrientes y que dependen de estas comunidades de plantas nativas.

Impacto ecológico de la cría intensiva de animales (los CAFO)

La evidencia anatómica y arqueológica muestra que nuestros antepasados homínidos y nosotros, el homo sapiens, hemos estado comiendo carne durante más de un millón de años. Durante la mayor parte de ese tiempo, la carne se obtenía mediante la pesca, la caza o el pastoreo de animales domesticados.

Desde el inicio de la Revolución Verde, el rendimiento de la ganadería se ha incrementado considerablemente gracias al desarrollo de la biotecnología. Por ejemplo, la mayoría del ganado requiere entre tres y cuatro años para desarrollarse completamente, hasta llegar a las condiciones adecuadas para la reproducción o el sacrificio para el consumo de la carne. Hoy en día, la vida útil de las vacas se puede acortar significativamente si los animales son tratados con hormonas de crecimiento. Para facilitar estos tratamientos, las vacas, los cerdos, las gallinas y los pavos están enjaulados en espacios confinados y superpoblados donde tienen poco o ningún espacio para moverse y no tienen la capacidad de llevar a cabo sus funciones naturales de apareamiento, construcción de nidos, parto y lactancia. Estas instalaciones de producción animal a escala industrial se conocen como CAFO por su sigla en inglés, Operaciones Concentradas de Alimentación Animal (Figura 23). 

Three different photos: Each are concentrated animal feeding operations with chickens, cows, and pigs.
Figura 23. Las operaciones concentradas de alimentación animal (CAFO, por sus siglas en inglés) –cerdos, vacas y pollos– en Estados Unidos y otros países. Están diseñadas para maximizar la eficiencia y el rendimiento, pero proporcionan poco funcionamiento natural para los animales. 13

El razonamiento detrás de los CAFO es dirigir la mayor cantidad posible de energía de un animal a la producción de productos alimenticios como carne, leche y huevos. La energía que normalmente se usaría para caminar, construir nidos, pelear, aparearse y dar a luz se redirige en un CAFO hacia el crecimiento, el metabolismo básico y el aumento de peso. Al conservar la energía del animal y darle hormonas de crecimiento para acelerar su tasa de desarrollo, la producción de productos alimentarios aumenta en cantidad y eficiencia económica.

La inseminación artificial también se ha convertido en una técnica estándar utilizada en las granjas lecheras industriales convencionales y orgánicas para aumentar la producción de leche para el uso y consumo humano. 14 La inseminación artificial se realiza cuando el semen de un toro se introduce al cuello del útero de una vaca, ya sea por una persona o por una máquina, en lugar de hacerlo a través de un encuentro sexual, con el fin de lograr un embarazo. Para que las vacas produzcan leche, deben dar a luz a un ternero. Una vez que una vaca da a luz, la vaca comienza a lactar como una respuesta fisiológica. Aunque esta leche se produce para sus crías, el ternero se separa típicamente de su madre en 24 horas para ser criado ya sea para carne si el ternero es un macho, o para producción de leche si el ternero es una hembra. 15 La inseminación artificial es una herramienta muy utilizada para aumentar la producción de leche y eliminar la necesidad de que un toro esté presente en los CAFO de las granjas lecheras.

Además de las hormonas de crecimiento, los animales confinados en los CAFO son inyectados con antibióticos para prevenir la propagación de enfermedades debido al hacinamiento y la prevalencia de material fecal. Esta es otra razón por la que los terneros son separados de sus madres después de un corto período de tiempo: para evitar que los terneros recién nacidos contraigan enfermedades en este reducido entorno. Estas hormonas de crecimiento y antibióticos permanecen en la carne que comemos y la leche que tomamos. Considera también el estiércol generado en los CAFO. Esta fuente de nutrientes que antes era valiosa y se utilizaba para los pastos de los animales se considera un producto de desecho que se almacena en las piscinas de la CAFO y que finalmente se convierte en escorrentía causando contaminación, eutrofización y zonas muertas en lagos y océanos.

El brote de las pestes tiene una relación directa con los procesos de concentración de población humana y sus animales domesticados. Cuando los desechos humanos y animales se distribuyen de una manera más homogénea y en menores cantidades, las poblaciones de microrganismos benéficos pueden controlar a los organismos malignos y ayudar a la descomposición y remineralización de estos nutrientes. Durante la Edad Media, altas concentraciones de humanos y animales sin sistemas adecuados de disposición originaron rupturas frecuentes de estos equilibrios causando la presencia frecuente de enfermedades y pestes. Las grandes factorías creadas especifícamente para la producción y consumo de animales vuelven a generar estos enormes retos para la salud de la humanidad. El desbalance se incrementa por los miles de millones de microorganismos que son eliminados con la aplicación de agrotóxicos, pesticidas e insecticidas en la producción agropecuaria.

Preguntas para considerar

  • Si tuvieras el poder de cambiar un impacto ambiental negativo de la agricultura industrial, ¿cuál elegirías y por qué?
  • Existe un desacuerdo significativo entre las personas sobre el propósito de la agricultura industrial. ¿Por qué crees que es así?